Condominio bajo ataque en RincÛn
Por Gladys Nieves
RamÌrez End.gnieves@elnuevodia.com

 Edwin
Font vocero de la AsociaciÛn de Pescadores Comerciales de
RincÛn, dijo que le ha pedido al municipio que expropie el
terreno para el disfrute de la ciudadanÌa. Jorge
A. RamÌrez Portela |
RINCON - La construcciÛn de un condominio de cuatro
edificios y 320 estacionamientos en la playa Black Eagle, una de las
m·s concurridas de RincÛn, reducir· significativamente el acceso al
mar y perjudicar· el turismo, la pesca, y la economÌa de ese
municipio, advirtiÛ un experto en ciencias marinas.
Ruperto Chaparro, director del Programa de ExtensiÛn Marina del
Programa Sea Grant en el Recinto Universitario de Mayag¸ez (RUM),
hizo la advertencia al tiempo que seguÌa cobrando fuerza la
oposiciÛn al proyecto.
Adem·s de los pescadores que operan en el lugar, las entidades
Surfriders Foundation, la Liga EcolÛgica de RincÛn y dueÒos de
empresas que ofrecen viajes de buceo en la zona se unieron a la
lucha contra la construcciÛn del condominio Reina del Mar, de 184
apartamentos, en un predio de terreno de 8.80 cuerdas en la popular
playa del barrio Ensenada.
El ex alcalde RubÈn Caro tenÌa planes de comprar esa finca para
construir una marina y mejorar las facilidades de los pescadores,
pero no llegÛ a adquirirla. El actual alcalde, Carlos LÛpez, destacÛ
que cuando asumiÛ el poder en el 2001 encontrÛ que Caro no habÌa
dejado los fondos para la compra del terreno, por lo que no le quedÛ
m·s remedio que permitir que fuera adquirido por inversionistas en
enero del 2001 para construir el condominio.
Chaparro indicÛ que, adem·s de perjudicar a los pescadores
comerciales y recreativos, el proyecto afectar· a los usuarios
recreativos y baÒistas que durante aÒos han disfrutado libremente de
esa playa.
"Estamos hablando de una zona donde el ™nico acceso al mar en el
·rea de RincÛn es ese y, al hacer ese desarrollo, estamos
pr·cticamente eliminando el acceso o reduciÈndolo
significativamente", expresÛ Chaparro.
ManifestÛ que un condominio puede construirse en otro lugar pero
no asÌ una marina o rampa, cuyo uso depende del agua.
EL EXPERTO exhortÛ a las partes a llegar a un acuerdo
donde se le garantice el acceso al ·rea a los pescadores, baÒistas y
al p™blico en general.
"Hay que resolver el problema antes de que comience la
construcciÛn y se perjudique para siempre la economÌa del pueblo.
Para beneficiar a dos o tres, se va a hacer un desarrollo que va a
perjudicar a toda la economÌa del pueblo. Estamos matando la
gallinita de los huevos de oro", apuntÛ.
Para el portavoz de la Liga EcolÛgica de RincÛn y candidato a
alcalde por el partido PuertorriqueÒos por Puerto Rico, Carlos J.
GastÛn, la construcciÛn serÌa como "darle una puÒalada al pueblo y
la economÌa".
Edwin Font, portavoz de la AsociaciÛn de Pescadores de RincÛn,
explicÛ que est·n enfrentando la misma situaciÛn que han enfrentado
otros sectores del paÌs cuando los grandes privados limitan el
acceso a las playas, por lo que le han pedido al municipio que
expropie el terreno para el disfrute de la ciudadanÌa.
"Este terreno hace 25 aÒos que lo estamos usando para nuestras
actividades relacionados con la pesca.
Y de repente, unos desarrolladores lo adquieren y pretenden
construir un proyecto de cuatro edificios, lo que equivale coger
todo este predio de terreno y evitar el libre acceso a la playa. Por
eso, los pescadores comerciales nos unimos e iniciamos esta
batalla", indicÛ Font.
DestacÛ que, a pesar de ser un proyecto que afectar· a la
ciudadanÌa, la Junta de PlanificaciÛn nunca convocÛ vistas p™blicas
ni pidiÛ un DeclaraciÛn de Impacto Ambiental.
"El proyecto vino directamente de San Juan en paracaÌdas. Cuando
llamÈ a la oficina de Aguadilla, me dijeron que no tocaron el
proyecto sino que se gestionÛ en San Juan", explicÛ.
AgregÛ que la JP tampoco notificÛ a los vecinos por escrito de la
existencia del proyecto, como se requiere en estos casos.
Por esas razones, los pescadores radicaron un recurso legal en el
Tribunal Apelativo con la esperanza de que detenga el proyecto y
obligue a la JP a convocar vistas p™blicas.
Font sostuvo que no est·n conformes con la promesa del alcalde de
gestionar fondos para adquirirr una cuerda del terreno porque no es
suficiente para sus necesidades y las de los pescadores recreativos
y los baÒistas.
Para Leon Richter, portavoz de la FundaciÛn Surfrider de RincÛn,
no tiene sentido erigir un proyecto de esa magnitud al lado de la
playa Tres Palmas, declarada reserva natural recientemente por el
gobierno.
ADEM¡S, EXPRES² preocupaciÛn por la forma en que se aprobÛ
el proyecto, a espaldas del pueblo.
"Estamos bastante preocupados por la privatizaciÛn de las playas
y este proyecto va a cerrar la playa a la gente de RincÛn y se
perder· un recurso que hace de RincÛn un destino diferente",
expresÛ.
Por su parte, Jari Steinborn, de TaÌno Divers, dijo que un acceso
m·s limitado afectarÌa su negocio, que mueve a m·s de 5,000 turistas
en unos 280 viajes al aÒo al ·rea de Desecheo.
"Entendemos que esto que se pretende hacer aquÌ va en contra de
las necesidades reales de RincÛn en tÈrminos de turismo, de
recreaciÛn y en tÈrminos econÛmicos. Esta zona por dÈcadas se ha
usado para el esparcimiento de las familias y de las personas que
practican diferentes tipos de deportes acu·ticos.
Entendemos que esa es la verdadera necesidad que tiene RincÛn",
opinÛ EfraÌn Castillo, presidente de la reciÈn creada AsociaciÛn de
Embarcaciones de Puerto Rico.
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