Protesta rincoeña ante la JP

Miércoles, 16 de febrero de 2005
Por Gladys Nieves Ramírez
pueblos@elnuevodia.com

RINCON – Después de más de un año de batalla, los pescadores y residentes del barrio Ensenada que se oponen a la construcción de un complejo de viviendas en la playa tuvieron ayer la primera oportunidad de presentar sus objeciones ante la Junta de Planificación (JP).

Decenas de personas acudieron a la vista que se desarrolló en Rincón relacionada al condominio Reina del Mar, de cuatro edificios y 320 estacionamientos, que propone construir la empresa CalRincón en el sector Black Eagle de la playa de Ensenada.

El proyecto ha generado mucha oposición de parte de residentes, pescadores, ambientalistas y dueños de embarcaciones recreativas porque alegan que limitará sus actividades, restringirá el acceso a la playa y representará un golpe al turismo, que es eje del desarrollo de Rincón.

"Nosotros lo que estamos peleando es que se nos permita hacer lo que hace 25 años estamos haciendo, que es desempeñar nuestras actividades de pesca. Ellos están limitando enormemente nuestro trabajo", expresó Edwin "Pauco" Font, quien presentó una ponencia a nombre de los pescadores.

El corredor de bienes raíces Carlos J. Gastón, quien dirige la Liga Ecológica de Rincón, levantó dudas sobre el tamaño real de la finca donde se construirá el proyecto y destacó que en el plano usado para determinar la cabida del terreno no se tomó en cuenta el antiguo camino público, que es un asunto que está por dilucidarse en el Tribunal de Primera Instancia de Aguada.

Además, sostuvo que en el lugar hay un yacimiento arqueológico que podría verse afectado y la presencia de especies en peligro de extinción.

El proyecto, según Gastón, atenta contra el uso juicioso de los terrenos que deben quedar para el beneficio y disfrute de la presente y futuras generaciones por su importancia para la pesca comercial y recreativa.

Leon Richter, portavoz de la Fundación Surfrider de Rincón, manifestó su preocupación en torno a la cercanía del proyecto a la reserva marina Tres Palmas, un importante área de arrecifes.

La licenciada Leonor Porrata Doria, quien representó a CalRincón, refutó los argumentos presentados por los opositores del proyecto.

Porrata Doria subrayó que cuentan con todos los permisos requeridos, entre ellos el endoso del gobierno municipal y un documento del Instituto de Cultura, donde la agencia se compromete a monitorear el proceso de construcción para evitar que las áreas arqueológicas sean dañadas.

La abogada aseguró que el condominio no impedirá el libre acceso a la playa ni perjudicará a los pescadores, ya que la empresa reservará una cuerda de la finca para ellos.

Destacó que durante la etapa de construcción, a un costo de $25 millones, se crearán unos 200 empleos directos e indirectos.

"Lo que queremos verdaderamente es hacer un proyecto que embellezca el área, donde va a beneficiar a todo el mundo porque esto traerá empleos y abonará a las arcas del municipio. No encontramos cuál es la razón moral para oponerse a este proyecto", afirmó.

La oficial examinadora de la JP, María Cruz, informó que hará una recomendación luego de evaluar el expediente, pero recalcó que la decisión en cuanto al futuro del proyecto está en manos de la Junta en pleno.

El Nuevo Día