Pugna por Sandy Beach
Por
Gladys Nieves Ramírez
End.gnieves@elnuevodia.com
Al
tiempo que la construcción
en el condominio Sandy Beach
se desarrolla viento en popa,
la Fundación Surfriders
de Rincón, recia opositora
al proyecto, anuncia que radicará un
interdicto para tratar de paralizar
la obra.
Jorge
A. Ramírez Portela |
RINCÓN - Algunos opositores
de un condominio que se construye en la playa
de Sandy Beach, en Rincón, negaron
ayer estar relacionados con los actos vandálicos
cometidos contra la propiedad y rechazaron
ser racistas, como denunciaron el domingo
el contratista y desarrollador del proyecto.
TambiÈn anunciaron que esta semana, posiblemente
el miÈrcoles, acudirán al Tribunal
Municipal de Aguada para radicar un interdicto
para tratar de paralizar la construcción.
Leon Richter, presidente de la Fundación
Surfriders de Rincón, que se opone
al proyecto, expresó que la consulta
de ubicación no es válida porque
la Junta de Planificación aprobó un
cambio de zonificación en el lote
sin celebrar vistas públicas.
"Nosotros no tenemos nada que ver con el vandalismo.
Estamos totalmente en contra de eso. Lo que
queremos es que la ley se aplique a todas
las personas, no importa el apellido", expresó Richter,
al referirse al parentesco de primo que tiene
el dueño de la propiedad, Wilfredo
Vilá, con el candidato a la gobernación
por el Partido Popular Democrático,
Aníbal Acevedo Vilá.
Richter manifestó que les preocupan
los problemas de erosión y los cambios
en el flujo de la arena que alegadamente
provocará el proyecto.
Vilá y el contratista, Carlos Rodríguez,
denunciaron que son víctimas de vandalismo,
por lo que han tenido que radicar cuatro
querellas ante la Policía. En el más
reciente evento, un empleado tuvo que ser
hospitalizado tras sufrir una caída
cuando se desplomó el techo luego
de que los vándalos soltaron los aparatos
que lo sostenían, indicaron.
Ambos aseguraron que el proyecto está en
ley y que han tomado medidas para no perjudicar
el ambiente.
Destacaron que los que se oponen al condominio
forman parte de un pequeño grupo de
estadounidenses racistas, que no quieren
que los puertorriqueños construyan
en el lugar.
PERO RICHTER y otros residentes de
Rincón rechazaron esas aseveraciones.
Gregory Fink, quien lleva 10 años residiendo
en Rincón y trabaja como agente de
bienes raíces, expresó que
no existe nada de racismo en su oposición
al proyecto, sino que es una controversia
entre "los que aman el mar y los que no tienen
ningún respeto por Èl".
Destacó que conoce de tres proyectos
que se están construyendo en la zona,
cuyos desarrolladores tuvieron que hacer
cambios para cumplir con los parámetros
de la zonificación de Distrito Turístico
Especial (DTS), que es el prevalente en el
lugar.
Agregó que se oponen al cambio a Distrito
Residencial (RD3) que aprobó la JP
para el lote de 1,100 metros cuadrados donde
se levanta el condominio de cuatro pisos
y 12 apartamentos.
"Esa zonificación [RD3] no existe en
ningún lugar en Rincón. Tengo
el mapa de zonificación en la pared
y de las 13 millas cuadradas en Rincón,
sólo ese lote de 1,100 metros cuadrados
tiene esa zonificación. No estamos
en contra del desarrollo pero queremos que
se haga dentro de la ley", afirmó.
Fink explicó que la zonificación
de DTS es más estricta y requiere
que las unidades sean de por lo menos 200
pies cuadrados cada una. Según esos
parámetros, el condominio Sandy Beach
Apartments no podría tener más
de cinco unidades. "Eso es para evitar la
densidad y que Rincón no seconvierta
en un Luquillo o Isla Verde", apuntó.
Por su parte, el presidente de la JP, Angel
David Rodríguez Quiñones, ha
dicho que la agencia siguió el debido
proceso de ley en la otorgación de
permisos para el proyecto y el cambio de
zonificación.
|